Si me casara otra vez… Bodas y Flores

Por fin ha llegado el viernes, y nosotros vamos a por nuestra ración semanal de bodas. Hoy he pensado en dedicar la entrada a las flores, ya que son imprescindibles en cualquier boda, sea del estilo que sea…  Los ramos de novia, las decoraciones florales en el lugar de la ceremonia, los centros de mesa, incluso hay novias que optan por lucir flores naturales en el cabello… Así que vamos a dar un repaso e inspirarnos como siempre, con estas bonitas fotos:

RAMOS DE NOVIA

Me gustan estos elegantes ramos en tonos blancos, con sutiles toques de color.

tonos blancos

También he seleccionado estos coloridos bouquets, muy veraniegos!

multicolor

CORONAS DE FLORES

Se llevan muchísimo las coronas de floras para adornar el cabell0 de las novias. Me gusta mucho las de colores, ya que favorecen mucho y ayudan a resaltar rasgos como el color de los ojos, o el del cabello. Existen opciones muy discretas, con flores pequeñas  pero si me casara otra vez (;D) apostaría por una corona grande, y prescindiría del ramo de novia, sustituyéndolo por ejemplo por un abanico.

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DECORACIÓN FLORAL

Para decorar tu boda con flores existen multitud de opciones, así que es importante tener en cuenta el estilo de la ceremonia y del banquete. Si optamos por una temática campestre, podemos elegir centros con lavanda, por ejemplo. Sin embargo, en una ceremonia y fiesta más sofisticada, podemos optar por orquídeas o rosas. Si buscamos algo sencillo, las calas son perfectas… Pero esto son sólo ejemplos! Busquemos inspiración:

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Los centros de mesa también pueden tener mucha personalidad. Mirad qué maravillas se pueden hacer combinando las flores con los vegetales o las velas.

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También podemos buscar ideas y adaptarlas a nuestros gustos viendo estas fotos… El coche y sitios insospechados donde poner decoración floral:

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Vivan las bodas Flower Power! Espero que os haya gustado.

Y vosotras ¿os atreveríais con las coronas de flores?

Buen fin de semana!

(Fotos: Pinterest)

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Mi experiencia con la lactancia materna: Los primeros días

La semana pasada comencé con una peque ña introducción sobre mi experiencia amamantando a mi bebota en este post, en el que os comentaba que a pesar de algunas dificultades que surgieron al principio, con buena información y apoyo, la lactancia materna fue exitosa y muy positiva para la bebota y para mí.

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Pero quería contaros, de forma más amplia cómo fueron los primeros días, porque seguro que muchas y muchos de vosotr@s os sentiréis muy identificados con las situaciones que vivimos, y quizá os pueda ayudar leer nuestra experiencia.

Mi bebota (entonces bebita) nació casi a medianoche, y unos pocos minutos después de haberle visto la carita por primera vez la matrona que me asistió en el parto me la acercó ya arropadita para que la pudiera poner al pecho. Los peques, que tienen un instinto tan brutal, saben perfectamente lo que tienen que hacer y en cuanto la bebota se acercó al pecho, abrió la boca y se enganchó como si lo llevara haciendo toda la vida… La sensación no fue molesta en absoluto, notaba una succión (como cuando te hacen un chupetón, no disimules, que todos hemos pasado por eso, jajaja) pero son momentos tan emocionantes que aunque me hubiese pegado un “bocao” ni me hubiese dado cuenta. Sólo podía admirar a mi pequeña. Estuvimos así, tranquilamente los tres, piel con piel, cerca de una hora más, hasta que la matrona llegó y me dijo que no podía tener a la peque “tanto ra

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to ahí enganchada” porque luego decimos que nos “salen grietas” (¡!¡!), que como máximo la tuviera “10 minutos en cada pecho”. Una que poco sabía sobre la lactancia materna a excepción de que es “a demanda”, pues registra el comentario y no le da más importancia… Pero claro, si alguien que no sabe esto la hace caso… Pues ya no practica Lactancia a demanda, sino Lactancia a lo “Rottenmeyer”.

La primera noche la peque estuvo cada poquito rato enganchada, descansaba unos minutos (sin soltarse no vaya a ser que luego no encuentre la teta) porque succionar es un esfuerzo tremendo para ellos al principio! y de hecho se quedaba dormidita así… Y llegó mi primer “problema”… Cómo te quitas una lapa que está dormidita con tu teta enganchada y haciendo el vacío!? Lo intenté pero claro, en el momento que notaba que yo me retiraba un poquito, la minilapa pegaba un par de succiones con fuerza y no había manera… Como era de madrugada, tuvimos que llamar a la enfermera de la planta para que me ayudase! jajaja! Menos mal que estarán acostumbradas a todo porque esto de ser primeriza te genera unas dudas tremendas… Y así pasamos la primera noche juntos, en cuanto ponía a la peque en la cunita, protestaba y lloraba, sólo estaba bien mamando y cuando ya se soltaba exhausta, en brazos de mamá. 

A medida que iban pasando las horas y se sucedían las tomas, reconozco que empezaba a dolerme el momento del “enganche”. De tal forma que cuando Ana ya tenía 24 horas, yo ya empezaba a tener principio de grietas y recordaba las palabras de mi matrona de la preparación al parto (de la que luego os hablaré) diciendo “si os duele es que no se está enganchando de forma correcta” y mi Pinkstyno ya tuvo que irse a la farmacia a comprar unas pezoneras, porque yo no quería no oir hablar del biberón. Probamos con las pezoneras, y os juro que aún no habían pasado 5 segundos cuando decidí no usarlas… Fue mucho peor! En el hospital las enfermeras pasaban a vernos pero no había ninguna con conocimiento especializado en lactancia materna, es decir, ellas quieren promover la lactancia porque se conoce que esa es la política del Hospital, pero no eran expertas en este tema, por lo que sus consejos fueron un poco básicos!

También tuvimos la duda sobre el hecho de si yo tenía o no tenía el “calostro”(fluído espeso de color amarillento con una gran cantidad de nutrientes, defensas y vitaminas para alimentar al recién nacido en sus primeras horas), porque al estar la bebota tanto rato tomando el pecho, pues es inevitable el clásico “es que igual no tienes leche”… Y entonces tú, “recién paría” y con tu nueva vida patas arriba, te preocupas y empiezas a pensar que es eso, que no tienes leche. Yo comprobé que algo de calostro si salía, pero lo que no sabía es si era suficiente o no. Preguntamos una vez más a las enfermeras, que intentaron explicarnos que un bebé recién nacido tiene el estómago del tamaño de un dedal, y que con un poquito que tomen es todo lo que necesitan. También me dijeron que como la digieren rápido, era normal que quisiese mamar cada poco… Así que bueno, así seguimos unas horas más.

joven-madre-gerrit-douLlegó la tarde, y empecé a darme cuenta que la bebota estaba un poco más caliente de lo normal (llevaba con ella día y medio, pero ya pude darme cuenta de esto, chicas, el instinto maternal es espectacular y sorprendente… hacedle caso!). Se lo comenté a las enfermeras, que vinieron con el termómetro y comprobaron que sí, que la peque tenía fiebre, 38 grados y unas décimas… Nos dijeron que lo más probable es que estuviese un poco deshidratada y que si nos traía un biberón con un poquito de leche… Por supuesto, ante esta situación, le dijimos que sí. Cuando la enfermera entró por la puerta con “eso”, con mi enemigo el biberón, ese indeseable que al final se había salido con la suya, pensé que eso era todo lo que había durado mi intento de criar a mi pequeña con leche materna… Ella se lo tomó, y al ratito comenzó a bajarle la fiebre. 

Afortunadamente, la bebota volvió a engancharse al pecho sin problemas, aunque desde ese momento el “enemigo” biberonil acechaba desde la mesita y ya se había ganado a varios cómplices (entre ellos el padre de la criatura) que no perdían ocasión para dejar caer un “¿le damos un poco de biberón por si acaso?” cada dos por tres… Así que esos primeros momentos son de una incertidumbre total, entre las molestias por las grietas, las mil dudas sobre la calidad y cantidad de la leche, y el entorno que no comprende tu persistencia con el tema de la teta, pues se hace difícil. 

Nos dieron el alta y así seguimos un par de días más, pude notar cómo el calostro se fue volviendo leche en esos días, pero seguía teniendo molestias al poner a mi pequeña al pecho. Hasta que al quinto día recordando las palabras de Sagrario, la matrona del centro de salud donde asistí a la preparación al parto, diciendo “ante cualquier duda con la lactancia, venís, no hace falta ni que pidáis hora, venís directamente a verme”. Y eso hice, me cogí a la peque y nos fuimos a verla, porque o alguien me ayudaba con el tema de las grietas y las dudas, o estaba a punto de tirar la toalla… ¡Menos mal que fuimos! Sagrario estuvo con nosotras casi dos horas, primero me curó las grietas de los pezones, que en ese momento, ya tenían costra. ¿Cómo lo hizo? Con una gasa humedecida en suero, fue humedeciendo la costrita que había formado la grieta y retirándola. Reconozco que es algo que si te lo hace otra persona mejor, porque molesta un poco. Pero fue mano de santo, a partir de ahí, me explicó bien el tema de la postura, que el pezón debía esta colocado completamente recto (apuntando la boca del bebé en línea recta) cuando acercamos al bebé, porque si el pecho está hacia arriba o hacia abajo, no quedará enganchado correctamente. Lo intenté varias veces, retirando a la peque cuando no se había cogido bien, y ya pude comprobar que efectivamente, la colocación del pecho respecto a la boca del bebé era crucial, y noté cómo no sentía dolor… Quedamos para el día siguiente, y de nuevo nos dedicó un buen rato para enseñarnos varias posturas. Insistió mucho en que practicase la postura de dar el pecho tumbada, puesto que así podemos descansar, y además no sentimos tantas molestias con los puntos de la episotomía, como ocurre si damos el pecho sentadas. Una postura que utilicé muchísimo los primeros días, y durante toda la lactancia por las noches. Además, me confirmó que dando el pecho al bebé no existen horarios. Que el bebé sabe lo que tiene que tomar, que es mejor esperar a que se suelten solos. Y me volvió a dejar claro que del pecho obtienen no sólo leche, sino mucho más. Para ellos es un consuelo estar tan cerca de mamá, así que es normal que se duerman de puro gustito!! Así que estas conversaciones me dieron mucha seguridad para continuar con la lactancia, y tener claro que aunque amigos o familiares te intenten ayudar comentando si tu leche es mucha o poca, si alimenta o no, etc. sólo tenemos que hacer caso a las indicaciones del pediatra que es quien controla el peso del bebé, y es el único indicador (además de lo que nos dice nuestro instinto) de que el bebé se está alimentando correctamente.

En resumen, como no siempre va todo rodado en esto de la lactancia, es vital que los padres primerizos podamos contar con el apoyo y conocimiento de profesionales que conozcan con profundidad el tema, ya que así nos ayudarán a tener éxito en nuestro intento de crianza con leche materna, y a sentirnos seguros de que lo estamos haciendo bien. Porque muchas veces las dificultades no son físicas, nuestras dudas sobre si lo estamos haciendo bien también pueden empujarnos a tirar la toalla.

Así que mucho ánimo a las mamás primerizas que tengan alguna dificultad o alguna duda sobre dar el pecho a sus bebés. Buscad ayuda en vuestras matronas, o en asociaciones pro-lactancia que tienen asesoras expertas y así encontraréis soluciones y experiencias que os animarán a seguir con la Lactancia Materna, y comprobaréis que es maravillosa.

Y si después de intentarlo, no es posible, no pasa nada… No somos peores madres ni mucho menos, por alimentar a nuestros bebés con biberón, así que no lo sintáis así.

En próximos post os contaré cómo conocí la existencia de las “crisis de lactancia” o “picos de crecimiento”. 
Gracias por leerme y no dudéis en hacerme llegar vuestros comentarios o dudas! 

Baño de hidratación intensiva para tus pies

Los pies… ¿Habéis oído alguna vez eso de: “eres más feo que un pié” o “eres más feo que los pies de otro”? Y es que mira que son sacrificados los pies, sobrellevando el peso de nuestro cuerpo, hora a hora, día a día… Y nosotros para agradecérselo, les llamamos feos, les maltratamos con los zapatos de tacón y encima cuando duelen, les echamos la culpa diciendo “me voy porque los pies me están matando” o “me he caído porque se me metió el pié en un agujero” como si los pies fuesen por libre!!
Y ahora… llega el verano. Nos acordamos de ellos porque hay que sacarlos de paseo en nuestras sandalias. Pero claro, hay que hidratarlos, exfoliarlos, eliminar las durezas, pintar las uñas (o no) y ponerlos bonitos (lo que se pueda) para la temporada estival.
Así que desde aquí queremos darles las gracias a los pies por todo lo que hacen por nosotros, y vamos a proponeros un truco de belleza piesil para hidratarlos y mimarlos un poquito. Ellos que son tan agradecidos, en cuanto les hacemos un poco de caso se ponen de lo más chulos!

Este consejo lo conocí a través de Isasaweis, una videobloguera de mi tierra, Asturias, a la que sigo desde hace mucho tiempo, y que tiene una inmensidad de trucos naturales de belleza, mascarillas, consejos, etc. en su página web: www.isasaweis.com. Además tiene otras secciones como Cocina, Maquillaje o Maternidad cargadas de ideas y trucos que a mí me han resultado de mucha utilidad en muchas ocasiones.
He probado este cuidado para mis pies varias veces y tengo que deciros que es una maravilla. ¿En qué consiste? Os cuento:

NECESITAREMOS:
– barreño (para poner los pies en remojo)
– Agua caliente
– Leche caliente (opcional)
– Un poco de Manteca de Karité

La manteca de karité es un ingrediente natural presente en muchos productos cosméticos por su alto poder hidratante y regenerante. Se obtiene de forma natural, a partir de la nuez del árbol Karité y es muy frecuente encontrarnos cremas corporales o productos capilares como champús o mascarillas que la contienen entre sus ingredientes.
He utilizado manteca de karité pura de Yves Rocher (podéis ver el envase y precio aquí) pero también la tienen en herbolarios y otras tiendas de cosmética natural (L’occitane por ejemplo)

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Paso 1: calentamos unos 750 cl de agua y 750 cl de leche (os pongo estas medidas como referencia, lógicamente, dependerá del recipiente que utilicéis para sumergir los pies, si es grande, habrá que añadir más agua o leche, al gusto)
Paso 2: vertemos la mezcla anterior en el recipiente, añadimos un poco de manteca de karité (una bolita de tamaño similar a una avellana) y removemos para que se derrita y se mezcle bien.
Paso 3: introducimos los pies en este baño hidratante de 20 a 30 minutos (Aprovechad para relajaros, escuchar músical, leer o meditar… es una gozada)
Paso 4: sacar los pies y secar suavemente con una toalla
Paso 5: aplicar manteca de karité mediante un suave masaje (si te lo pueden dar, mejor!)

Recomiendo hacer este tratamiento por la tarde o por la noche, ya que queda una sensación muy agradable pero un poco grasa, puesto que la piel tarda un ratito en absorver por completo este cocktail de hidratación y vitamina E. Si os vais a la cama, podéis aplicaros una capa un poco más generosa y cubrir los pies con unos calcetines para que actúe durante toda la noche y para no manchar.

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Veréis qué suavidad! Yo lo estoy haciendo una vez a la semana desde que lo probé y ese ratito me parece la gloria!!

Y a vosotr@s, ¿Os gusta cuidaros los pies todo el año o sólo os acordáis de ellos en verano?

Moda low cost: más de 50 vestidos de cocktail por menos de 50 euros!!

Este año el tiempo se ha olvidado de que tras el invierno viene la Primavera y…no sé si lo sabéis pero ¡queda menos de un mes para que llegue el Verano!

Aún falta un poquito para que llegue, pero ya se van perfilando los planes de fines de semana y vacaciones  para disfrutar de los amigos, la familia, la naturaleza, el mar y por qué no… ¡las fiestas! Desde que soy mamá casi todas mis salidas nocturnas son ahora salidas de la cama, para recorrer los cuatro metros que hay hasta la cuna de la bebota, que alguna que otra vez de despierta y nos reclama, así que mis estilismos de noche se han quedado en algún rincón del armario disfrutando de su prejubilación anticipada. Suerte que en verano, como los días son más largos y los horarios se relajan, surgen más ocasiones de nocturnear un poquito más.

Pensando en todas estas cosas, y en los sudokus que tenía que hacer antes mi presupuesto destinado a modelitos para estar a tono con los distintos saraos, he pensado en publicar este post con una selección de vestidos de cocktail (bonitos y baratos) para todo tipo de eventos veraniegos, incluyendo, por qué no, las bodas… tan sólo es necesario adaptar los complementos y voilá… look bodil listo!

¿Comenzamos?

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Un postre rápido: Sandwich de Vainilla

Buenos días, hoy es sábado un día maravilloso en el que no suena el despertador (pero suena la bebota casi a la misma hora); un día en que no tenemos obligaciones, excepto hacer la compra de la semana, limpiar la casa (esto implica liquidar a mis queridas pelusas, que llevan siguiéndome por el pasillo toda la semana y ya les había cogido cariño). También tenemos que hacer varias coladas, tender y planchar, y cocinar la comida de hoy, la de mañana y adelantar alguna receta para las comidas de la semana… Y es que ya os lo decía yo, que los sábados son maravillosos!
A pesar de estos quehaceres inevitables, que entre dos son más llevaderos, sacaremos tiempo para disfrutar de una buena ración de ocio al aire libre que nos cargue las pilas a tope!!

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Y como es sábado, y tenemos más tiempo, me gusta que se note también a la hora de comer, por ejemplo con algún postre especial. Por eso os propongo un Sandwich de helado de vainilla, bañado en chocolate. Es un postre ultra rápido y completamente “tuneable” en el que se puede utilizar cualquier galleta, o cualquier otro sabor de helado que tengáis en casa. Es tan rápido de hacer, que no sé si llamarlo “receta” pero ahí van los ingredientes:

SANDWICH DE HELADO DE VAINILLA

Ingredientes:
-Galletas (admite desde galletas María, napolitanas, tipo digestive, tipo Chips Ahoy…)
-Helado de vainilla ( si preferís de cualquier otro sabor)
-Chocolate para fundir (yo uso el de Nestlé Postres)

1.Derretimos el chocolate al baño María o en el microondas a baja potencia (con cuidado para que no se queme). Lo dejamos enfriar un poco, hasta que esté tibio.
2. Ponemos una generosa bola de helado sobre una galleta y la tapamos con otra. Presionamos con cuidado para que se reparta bien el helado
3. Bañamos el sandwich hasta la mitad en chocolate tibio y lo colocamos sobre una bandeja o plato (que quepa en el congelador).
4. Una vez tengamos los sandwiches deseados, metemos la bandeja al congelador.
5.Sacar 5 minutos antes de servir para que el helado esté cremoso.
6. ÑamÑam!

Ya me contaréis qué tal, seguro que exitazo total! Que disfrutéis mucho del sandwich y del sábado!

 

Foto: Pinterest

Si me casara otra vez… Especial Novios

¡Cuánta mente perversa anda suelta! ¿Estábais pensando que este post trataba sobre otros novios con los que me casaría? Pues no, que yo ya tengo a mi Pinkstyno y no lo cambio por ninguno…

Recuerdo como si fuera ayer nuestra boda (y ya hace casi 8 años). ¡Qué nervios entrando a la iglesia! Bajo el umbral de la puerta, del brazo de mi padre, miré hacia el altar buscando una mirada, y allí la encontré, el Novio, mi 50%, vestido de chaqué, elegante, sonriente…Feliz.  ¡Y es que los novios también se casan! Sí, así es, todas las novias necesitan uno para poder casarse, lo sabíais?.

Y menos mal que existen los novios, su papel es fundamental a la hora de organizar las bodas. Porque a nosotras nos gusta contar siempre con su opinión, ¿verdad? Por ejemplo, cuando estáis eligiendo las invitaciones: tú te ves las primeras 500 páginas web que salen en Google cuando haces la búsqueda “invitaciones de boda”. Invitación a invitación, analizas y registras todas y cada una de las miles de opciones disponibles, y tras horas y horas, y horas, y horas, decides los modelos finalistas, entonces vas, se los enseñas a tu futuro, y le preguntas: – –“cariño, ¿cuál te gusta?” Él mira, vuelve a mirar ladeando la cabeza, entrecierra los ojos y se esfuerza para buscar las imperceptibles diferencias entre un modelo y otro, y te dice: “no sé, la que a tí te guste…”. Entonces tú suspiras y le dices “no sólo me tiene que gustar a mí, también te tiene que gustar a tí, siempre tengo que tomar todas las decisiones de la boda, no participas en absoluto, y luego dirás que”  “me gusta la de color azul con el sobre blanco” te interrumpe él. “¿En serio te gusta esa? ¿Pero si es más bonita esta otra verde oliva?”  Y el pobre novio, pone los ojos en blanco y piensa “qué ganitas tengo de que llegue la boda, y de que pase, sobretodo, de que pase”.

Así que hoy vamos a hablar de los novios, que nos “aguantan” durante los preparativos, que llevan con tanta elegancia lo de ceder el protagonismo a la novia, y que después de todo, te dedican esas maravillosas sonrisas cuando tu mirada y la suya se cruzan por primera vez el día de vuestra boda.

Para ceremonias por la iglesia o en entornos con cierto empaque, los novios con chaqué me parecen elegantes y con mucha clase. Pero no siempre es adecuado… Prohibido si eres bajito, lo siento! Pero estarás mejor con otras opciones. Y es importante tener en cuenta el estilo de boda, porque un chaqué en una boda sencilla en la playa… no es muy apropiado, no creéis?

NOVIOS CLÁSICOS

Los novios más clásicos pueden optar por chaqués o trajes de color oscuro con o sin chaleco (el chaqué siempre lo lleva), jugando con el color en las corbatas, que pueden ser lisas o estampadas, dependiendo del toque final que le quiera dar el novio a su look:

novios traje clásico

NOVIOS CON COLOR

Para mi gusto, el blanco y los colores muy claros están reservados para la novia, pero en algunas bodas más desenfadadas, puede quedar bien un novio en un tono claro, como el novio de la foto del centro, que se casaba en la playa, y además la camisa azul contrasta con el tono del traje y resalta también la corbata en el mismo tono.  Otra alternativa, una americana con color, para novios más alternativos, como el de la derecha. A la izquierda, otra opción: un novio con un traje de ceremonia de corte clásico, pero con un color marrón clarito que le da un toque más actual.

novios de color

NOVIOS CON PAJARITA

El smoking no pasa de moda, y sigue siendo una opción muy elegante para novios chic, en las fotos izquierda y centro. Me gusta para ceremonias de tarde-noche, para ceremonias de mañana no me parece tan apropiado. Pero si al novio le gusta llevar pajarita, puede hacerlo complementando un traje chaqueta, como hace el novio de la derecha:

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NOVIOS EN MANGAS DE CAMISA

Para ceremonias informales en verano, me parece muy original prescindir de la chaqueta o la americana. El novio de la izquierda está perfecto con chaleco y mangas de camisa, para su ceremonia en un jardín. En la foto de la derecha, un novio con camisa, pajarita y tirantes, muy divertido y original con el detalle floral!

novios en camisa

CUIDADO CON LOS BRILLOS…

Hace unos años se veían más este tipo de trajes de novio, con tejidos satinados o brillantes, y rematados con corbatas o pañuelos de nudos irreproducibles (cuántas crisis justo antes de salir, porque a nadie le sale el nudo como lo puso “el señor de la tienda”). Estos looks tan “italianos” me parecen un poco desactualizados…

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Con brillos o sin ellos, pajarita, corbata, chaleco o en mangas de camisa… ¡¡Viva el novio!!

Y a vosotr@s , ¿os gusta más la corbata o la pajarita?

Fotos: Pinterest/missbodas.com

Mi experiencia con la lactancia materna

Qué recuerdos tan bonitos tengo dando el pecho a mi pequeña… El olor a bebé y a leche, cómo se quedaba dormidita de puro gusto, cómo paraba de mamar, movía sus ojitos negros para mirarme unos segundos y después los cerraba de nuevo para seguir tomando su ración de “leche con amor”!

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Después del embarazo, dar el pecho era como continuar unidas de forma especial durante un tiempo más, el tiempo que ella necesitara.  Como ya os he comentado en este postmi bebota fue muy demandante de todo, y también de leche, tenía ya cerca de 5 meses cuando empezó a regular sus tomas y aguantar unas 3 horas, a veces 4, entre tomas. Así que los primeros meses que vivimos juntas fueron muy intensos (por otro lado, fue una liposucción gratis y natural de lo más efectiva).

Voy a contaros en varias entradas, porque el tema da para mucho, pero que mucho que hablar, mi experiencia con la lactancia materna.

simbolo zona de lactancia

Como casi todas las mamás que deciden dar el pecho, me surgieron algunas dificultades y muchas dudas, pero tuve la ayuda de una mujer crucial en los primeros días, Sagrario, la matrona de mi centro médico, simplemente maravillosa.  Y encontré mucha información para resolver algunas dudas que me surgían aquí, en la blogosfera, los foros, las webs pro-lactancia; gracias a otras mamás experimentadas  que afortunadamente decidieron compartir su conocimiento con los demás.

Por ello, me hace ilusión aportar mi pequeño granito de arena con mi experiencia, que no es ni mejor ni peor que otras, sino otra más, parecida pero distinta a las demás porque cada relación mamá-bebé es única!

Pronto publicaré el primer post sobre los primeros días de lactancia, en mi caso, cruciales… Al quinto día y a punto de tirar la toalla, Sagrario, mi matrona, me hizo ver la luz!!

Espero que os guste y si puedo ayudaros en algo, aquí me tenéis!